lunes, enero 09, 2006

El Soro huyendo campo a través de la huestes soviéticas.



*Fotografías cedidas por cortesía del Soromusseum (Berlín)



Nadie daba un duro por él. Tras burlar el cerco al que los rusos estaban sometiendo al VI Ejército en Stalingrado, Manfred Von Soro, comandante de la Werhmacht y de la 5ª división de Panzers del Frente Oriental, viendo que la suerte estaba echada y que la derrota era inevitable, tomó la decisión más dolorosa de su vida: poner pies en polvorosa. En este caso, los pies los puso en la nieve de la estepa rusa. Fue el único de su grupo (foto de arriba, tomada por un lugareño) que sobrevivió. Sus camaradas fueron capturados y enviados a Siberia.
La leyenda de Soro comenzaba.

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