martes, diciembre 27, 2005

Reflexología "ciega" en Singapur



"El Libro" nos recomendaba visitar un centro de reflexología. Vale, confieso que tuve que preguntar que era eso de la reflexología porque no tenía ni idea. Bien, tras una buena caminata por Orchard bajamos y buscamos el sitio. Cuando ya estábamos un poco mosqueados porque no lo encontrábamos una señora mayor nos dio en plena calle un papel que ponía que se daban sesiones de reflexología. Era el que buscábamos, el recomendado por "El Libro". ¡Suerte!Subimos por unas escaleras y nos atendió una china albina (!). Nos lavamos los pies y nos sentamos. Yo notaba algo raro y no sabía qué. Rápidamente todo se aclaró. Los empleados eran ciegos. Entre la impresión y el cosquilleo de los masajes (a veces ya dejaba de ser cosquilleo, no creáis, dolía de verdad) nos dio un ataque de risa de estos incontrolable que nos duró un rato. Eso sí, eran buenísimos. Los pies nos quedaron como nuevos.